sábado, 7 de agosto de 2010


Con nuestro ojos podemos ver 
todo, salvo a nosotros 
mismos. Para eso necesitamos 
un espejo, o alguien que nos 
espeje. Un espejo puede 
ser otra persona, una palabra, un libro, una canción, todo aquello que 
refleje. Pero hace falta mucho coraje para mirarse al espejo y 
aceptar lo que vemos. Porque eso, nos guste o no, es
LO QUE SOMOS

1 comentario:

una que otra palabra